miércoles, 7 de julio de 2010

A mi, ¿quién me engañó?


La frase no es mía, aunque la asumo. Hace un par de meses que tengo pendiente esta entrada, incluso pensé en no publicarla, pero creo que debo hacerlo. Sólo os pido que si la leéis lo hagáis hasta el final.

Esta frase surgió en el trabajo hablando con dos compañeras que volvían de su baja por maternidad, habían pasado unos meses en sus casas con sus bebés y ahora al empezar a trabajar, se encuentran con el corazón dividido y un montón de tareas al llegar a casa que les impide cuidar y disfrutar de sus bebés como les gustaría. Un compañero intervino con una frase de lo más ácido "¿No queríais liberación las mujeres?. Ahí la tenéis."
Casi lo matamos.

Antes de seguir con la entrada quiero aclarar que estoy de acuerdo con que las mujeres puedan estudiar (yo tengo mi carrera), si es su deseo, estoy de acuerdo con que las mujeres puedan trabajar y llegar en su trabajo tan alto como puedan (yo trabajo), si ese es su deseo y que eso no debería estar reñido con que las mujeres puedan tener los hijos que quieran (yo tengo 4 hijos).

Mi madre tenía la misma titulación que mi padre, ambos eran Licenciados en Ciencias Químicas e incluso tenía mejor expediente academico que él, mi madre empezó a trabajar cuando nació su tercer hijo y siempre cobró menos que mi padre y trabajó en casa muchísimo más que él. Lo hizo por que ella quiso, por que podía y por que sino no le llegaba el dinero...

Pero el tema no se queda en la anécdota de mis compañeras o mía o de mi madre; hoy en día al hombre se le ha liberado de ser el único que trae el sustento a casa... e incluso algunos ven mal que su "pareja" no trabaje... Se le ha liberado de su responsabilidad en la paternidad...


Recuerdo una anécdota que refleja la cara dura de algunos hombres de hoy en día. Una compañera de trabajo (con Doctorado universitario incluso) estaba toda contenta por que había encontrado trabajo por fin en Madrid, donde vivía y trabajaba su novio, y se iban a vivir juntos a la casa que él había comprado y él "generosamente" había llegado con ella al siguiente acuerdo económico: él pagaba la hipoteca y ella el resto de gastos, agua, luz, comida etc... Y ella estaba contentísima, hasta que le abrimos los ojos. "Mira hija, el piso es suyo y está a su nombre, lo que paga de hipoteca no lo pierde, tú lo que empleas en comida de los dos, luz de los dos, gas de los dos lo pierdes tooooodos los meses y como el piso no es tuyo y no creeís en en matrimonio... el día que se canse de ti él tiene su piso y tú una mano alante y otra atrás..."· Al final, habló con él y en algo cambió el acuerdo y curiosamente al año se casaron.


Pero a lo que estamos. En un momento de nuestra Historia se necesitaba ampliar la mano de obra disponible y nos engañaron. Lo malo es que no se quedaron ahí.

Esa mano de obra quería tener hijos, hay que impedirselo a toda costa, entonces les metemos en la cabeza los anticonceptivos (que se envenenen las mujeres con sobreabundancia de hormonas), que no tengan una pareja no vaya a ser que quieran tener hijos y nos meten en la cabeza la liberación sexual y que pasa, ¿a quien se libera?, al hombre, que ahora tiene excusa para tener todo el sexo que quiera y sin tener que asumir las consecuencias de su paternidad.


¿Y que pasa cuando la anticoncepción falla?. El aborto. Vayamos contra la naturaleza, forcemos aún más a la mujer, y conseguiremos la liberación del hombre.


Pero no me malinterpretéis, yo no estoy en contra del hombre, tengo un marido estupendo al que amo con todo mi corazón y que es feliz de no estar liberado en el aspecto que decía anteriormente. Es padre responsable y cariñoso de mis 4 hijos. Estoy en contra de la "ideología de genero" y los que nos quieren engañar con ella a todas horas.

Pero todavía se me queda algo más. Cuando veo a muchas chicas jóvenes salir, vestidas y pintadas como prostitutas que salen de botellón o a ver que pillan por ahí, me pongo profundamente triste por que las veo más esclavas que nunca, del alcohol y del sexo y no se como librarlas.

Hay que replantearse las cosas, valorar más la familia y la maternidad, protegerlas y respetarlas, valorar más al Ama (o Amo) de casa que cuida de la familia y respetarse entre todos.

La mujer que se ve forzada a tomar anticonceptivos, la mujer que se ve obligada de alguna manera a tener relacciones sexuales, la mujer que se ve obligada a abortar no está liberada de nada, es cada día más esclava de un mundo cada vez menos justo.