miércoles, 24 de febrero de 2010

Trece litros de lágrimas

Desde que me he enterado de lo que ha pasado en el senado he empezado a recordar a los niños que no conseguí salvar, y a sus madres que han sufrido la mayor perdida que puede sufrir una persona.
Me hubiera gustado enviarle a la ministra Aido una lágrima por cada niño, una lágrima por cada madre, quizás pueda mandale las de las madres que conocí y no pude ayudar. Pero entonces pensé que a la ministra debería llegarle una lágrima por cada niño abortado. Con la última cifra anual de abortos publicados me salen 13,2 litros aproximadamente (0,12 mililitros cada lágrima, 110000 abortos).
Son muchas lágrimas y sin embargo sólo le mando una por aborto, cuando cada madre vierte muchas muchísimas más.
Y esa señora es culpable, es culpable por engañar a esas madres, por decirles que el aborto es bueno, que es un derecho.
Es culpable por dar argumentos a quienes las presionan ya sean parejas, jefes, etc...
Desde el momento de la concepción una mujer es madre, desde el momento del aborto una madre pierde a un hijo.
Una buena amiga mía explica muy bien lo que es el postaborto, ella primero pregunta que qué es lo peor que le puede pasar a una madre (o a un padre), la audiencia siempre responde lo mismo: "perder un hijo", esta amiga dice entonces que en el postaborto además de haber perdido a un hijo, nadie te consuela pues no lo puedes decir y si lo dices no te consuelan ni te entienden, te dicen que era lo que tu querías...
Ella lo explica mucho mejor que yo, y tiene mucha muchísima razón.
Venden como derecho una atrocidad y los únicos que se benefician son los dueños de las clinicas y la ministra.
Es triste pasar a la historia como la mujer que engañó a miles (o millones) de mujeres para su propio beneficio, como la mujer que firmó millones de sentencias de muerte de una sola vez... Así es como pasará la ministra a la historia no lo dudeís, llegará un día en que se verán los estragos de esta ley que no va a traer nada bueno a las mujeres.
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