domingo, 1 de marzo de 2009

No lo entiendo


Siempre que salgo a la calle con mi hija pequeña y hay niñas la mayor parte de ellas se fijan en ella. Quieren verla, jugar con ella incluso ayudar a darle de comer o, incluso, a cambiar los pañales.

Todos los años se venden millones de muñecos bebé con su sillita y sus accesorios, en las jugueterías incluso venden pañales de muñeco...

Me encuentro por ahí con amigas, compañeras de trabajo y a todas les llama la atención, eso si con muchas de ellas observo que acto seguido de decir lo rica que es vienen con frases como la siguiente. "Ay, es que dan tanta guerra"."Claro pero es que trabajando..."(yo también trabajo conste) o similares.

Aún es peor conozco mujeres con trabajo y la vida resuelta que en cuanto tienen el más leve retraso menstrual sufren lo que yo llamo pánico al embarazo, y eso es lo que no entiendo, no es natural...

En la adolescencia empiezan a llenarles la cabeza a los jóvenes con la anticoncepción. ¿No sería más facil hablar de responsabilidad?, la maternidad está criminalizada y en lo único que se piensa es en trabajar, trabajar,...

Y lo curioso de el caso es que cuando estas personas que tanto han trabajado y que tan poco han pensado en sus hijos o en tenerlos se hacen mayores se sienten solas, terriblemente solas y ahí es cuando se dan cuenta que estaban equivocados.

Lo que no entiendo es como, si el instinto maternal está fuertemente arraigado en las mujeres, consiguen arrebatárnoslo... y para encima les dejamos.