sábado, 3 de mayo de 2008

Rompiendo esquemas




Algo que me ha sorprendido a lo largo de estas 36 semanas de embarazo (aún quedan cuatro para la fecha prevista del parto) es el desconocimiento de muchas compañeras de trabajo acerca de lo que es un embarazo y un parto. A la mayoría de ellas se les ha inculcado desde la adolescencia que un embarazo es una maldición, una enfermedad, algo terrible y que un parto es un acto de dolor extremo que sólo puede ser realizado en un hospital rodeado de personal médico, tubos, cables y anestesias.


Lo curioso del caso es que no os estoy hablando ahora de adolescentes sino de mujeres hechas y derechas con carrera universitaria superior y algunas hasta doctorado.


Cuando les cuento que no es así y que dar a luz es una esperiencia única, especial, y que los famosos dolores se pueden controlar y que cualquier mujer esta preparada para parir y disfrutar de la experiencia les rompo los esquemas, al igual que se los rompo cuando les digo que soy más feliz en mi casa jugando con mis hijos que saliendo un sábado de noche.


Durante estas 36 semanas les he mostrado ecografías para que vieran que lo que había dentro de mi es mi hijo o hija (hasta que no nazca no sabremos si es niño o niña), no cuatro células no un invasor, es increible la cara que se les quedaba a muchas de sorpresa. De hecho una de las frases que más oí fue el típico "¿Pero a las 10 semanas esta ya tan formado?" . Mi respuesta fue siempre la misma. "Desde el momento de la concepción es un ser único y maravilloso".


La verdad es que me da una rabia terrible, se supone que estamos en unos tiempos muy modernos en los que se puede hablar de sexo sin tabús y resulta que lo más bonito y lo más importante del sexo está sometido al mayor de los tabús.


Y esa rabia es porque con estas actitudes lo único que se consigue es privar a las mujeres de una de las experiencias de la vida más maravillosa: "La maternidad".


Cuando les digo que no me voy a poner epidural, que lo único que voy a hacer es respirar, que a ser posible no quiero un gotero de oxitocina, sino que basta la presencia de mi marido para que mi cuerpo la genere de forma natural piensan que soy rara y que sólo yo y tres o cuatro mujeres más son capaces de tener un parto así. Yo les digo que se equivocan que cualquier mujer puede dar a luz , que su cuerpo esta preparado para ello y que lo único que hay que aprender es a no oponerse al cuerpo, a respirar y en cada contracción pensar ya queda una menos para conocer a mi bebé.


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