lunes, 6 de noviembre de 2006

Ni siquiera Sadam merece morir.


La muerte de Sadam no va a devolver a la vida a las personas a las que mató o de cuya muerte es responsable.
No me gustan los dictadores ni las dictaduras. Pero estoy segura que matándolo en la horca no se soluciona nada. Espero que recapaciten y le conmuten la pena por otra aunque sea una cadena perpetua.
No creo tampoco que al pueblo Iraní le sirva de nada la muerte del dictador, eso sólo pone de manifiesto que quien está ahora en el poder no respeta los derechos humanos, eso mas que consolar sólo sirve de preocupación.
Tampoco entiendo a los políticos que apoyan esta decisión, por muy Presidentes de paises democráticos que sean.
Es muy triste que se respete tan poco la vida. No a la pena de muerte. Si a la vida(a toda la vida desde la concepción hasta la muerte ).
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