Todos sabeís la reciente manía que les ha entrado a algunos por quitar crucifijos, criticar a la Iglesia y a los católicos. Una se pone a pensar ¿por qué estorba un crucifijo? ¿Por qué estorba la Iglesia? ¿Por qué estorbamos los católicos? Y es curioso como vienen a veces las respuestas en la vida. Esta vez Marga se encargo de darme algunas claves, sin que yo se las pidiese y sin darse cuenta. Marga nos llamó por que estaba embarzada y angustiada, ella nos decía que su vida no valía nada, su pareja era quien traía el dinero a casa, ella no trabajaba y él, ultimamente, se iba de juerga y la dejaba sola, volvía borracho y le pegaba. La noticia del embarazo a él no le caía nada bien... Propusimos a Marga salir de aquella casa, le dijimos que podiamos ayudarla, le explicamos como era un aborto, dijo que lo pensaría pero no accedió. Al final pasó lo peor. Pero Marga nos volvió a llamar y eso fué el primer paso para encontrar la respuesta. Nos dió las gracias nos dijo que eramos las únicas p...
¡Al fin!. Había conseguido empezar la peregrinación tan ansiada, había descubierto antiguos escritos que llevaban al santuario donde se alcanzaban, segun los documentos, gracias tan especiales que uno casi podía tocar el cielo. Un lugar que te cambiaba la vida. En mi mochila todas mis seguridades: mi móvil, mi brújula, mis latas de comida, cerillas, calcetines de repuesto, aspirinas, todo mi ego y, los que yo creía, mis méritos. Había encontrado “el camino”. O eso creía yo. Y sería la descubridora de aquel antiguo santuario. Iba sola, pues creía que era un camino que tenía que hacer sola, quién iba a querer acompañarme en estos tiempos de descreimiento. Además, no quería que nadie me robase el mérito de ser la primera en descubrir aquel santo lugar del que ni siquiera sabía el nombre. Los primeros días todo parecía ir razonablemente bien. Mi saco de dormir me daba el calor suficiente y el cansancio no parecia hacer mella en mí… pero, cuando ya estaba muy cerca de lo que yo creía ...
Normalmente no suelo contar historias de este tipo en el blog, pero como parece que los del Consejo de Europa se han vuelto locos, no me queda más remedio. Katy tiene ahora 20 años, hace 2 años, pensando que seguía lo que le pedía su corazón, dejó a sus padres (con los que no se llevaba mal del todo), a sus estudios (que no es que los llevase muy bien, pero podría haber mejorado) y a sus amigas por irse a vivir con un hombre mucho mayor que ella, que creía que era el amor de su vida. A los pocos meses de convivencia, descubrió que estaba embarazada y que quien pensaba que la iba a apoyar, defender y estar a su lado no le interesaba esta situación. Le decía: "Eres una niña" (pero no para irse con él), "No es el momento" (y ¿cuándo lo va a ser?), "Son 4 células" (y él ¿que es?¿ 400 millones más?), "¿Qué van a decir tus padres cuando se enteren?" (y ¿qué le importaron los padres cuando ella se fue con él?)... El caso es que convencida por él fuero...
Me alegra que también te hayas unido, Eos. ;-)
ResponderEliminarComo ya he comentado, somos más de 10.000. Es una gran noticia.
ResponderEliminar